El asunto de un email es la línea que aparece en la bandeja de entrada, junto a tu nombre. Es lo primero que ve el destinatario, a menudo lo único antes de decidir si abre o ignora. En esa frase breve se juega buena parte del destino de tu mensaje.
Por qué el asunto pesa tanto
Un destinatario recorre su bandeja en unos segundos. No lee, ojea. Por eso tu asunto debe decir de un vistazo de qué se trata y por qué le concierne. Si queda vago o demasiado comercial, el mensaje se descarta sin abrirse siquiera, por bueno que sea su contenido.
El asunto también moldea la confianza. Una línea clara y serena transmite un remitente serio; un asunto en mayúsculas, plagado de signos de exclamación o de promesas espectaculares, sugiere en cambio publicidad masiva. El propio servicio de correo lo tiene en cuenta: un asunto demasiado exagerado empuja a veces el mensaje hacia los no deseados antes de cualquier juicio humano.
Escribir un buen asunto
Busca tres cualidades: claro, corto, honesto. Claro, porque el destinatario debe captar el tema sin esfuerzo. Corto, porque un asunto largo se corta, sobre todo en el móvil. Honesto, porque prometer lo que el mensaje no cumple traiciona la confianza desde la primera línea.
En prospección, un asunto que menciona un punto concreto, una necesidad detectada o un vínculo con la actividad del destinatario funciona mejor que una fórmula genérica. Evita las palabras que huelen a automatización, las falsas urgencias y las mayúsculas estridentes. La mejor prueba es sencilla: ¿abrirías tú este mensaje si llegara de un desconocido? Si el asunto te resulta fuera de lugar, también lo será para tu destinatario.
Cómo te ayuda Kaptor a cuidar tus asuntos
Kaptor se dirige a autónomos y empresas locales que redactan sus propios mensajes sin ser copywriters. La herramienta te anima a personalizar cada envío a partir de lo que sabes del destinatario, lo que vuelve los asuntos más concretos y menos genéricos de forma natural. Envías desde tu propio buzón, con la preocupación de un tono adecuado en vez de estridente.
Para seguir, mira cómo construir un cold email que dé ganas de responder, y qué influye en tu tasa de apertura a lo largo de las campañas.